¿Qué es la hepatitis?

La hepatitis vírica es la inflamación del hígado causada por un virus. Hay cinco virus distintos de la hepatitis: A, B, C, D y E. Aprenda más sobre cada uno de los tipos a continuación: 

HEPATITIS A

Transmisión: La hepatitis A se contagia generalmente comiendo alimentos o bebiendo agua contaminados por las heces de una persona infectada. También puede contagiarse comiendo marisco crudo que provenga de aguas contaminadas por vertidos de aguas residuales.

Prevención: Existe una vacuna para la hepatitis A. El tratamiento de exposición al virus durante unas pocas semanas también puede aportar inmunidad a corto plazo. También puede reducir el riesgo de exposición practicando una buena higiene y limpieza, y evitando ingerir agua que provenga de fuentes potencialmente peligrosas.

Tratamiento: Dado que la hepatitis A solo provoca hepatitis aguda, el cuerpo, a menudo, puede combatir la infección por sí mismo en unas pocas semanas. Sin embargo, las infecciones de hepatitis A pueden complicarse en ocasiones.

HEPATITIS B

Transmisión: La hepatitis B se transmite a través del contacto con la sangre y con otros fluidos corporales (p. ej., saliva, semen y fluidos vaginales) de una persona infectada. Se puede transmitir de madre a hijo en el parto.

Prevención: Hay una vacuna que puede prevenir la infección. Si no se ha vacunado, para reducir los riesgos de exposición lo mejor es emplear condones y evitar compartir jeringuillas o elementos como cepillos de dientes, cuchillas o tijeras de uñas con una persona infectada. También es una buena medida evitar hacerse tatuajes o piercings en estudios sin licencia.

Tratamiento: Las medicinas como el interferón alfa y el peginterferón y una variedad de medicamentos antivirales están actualmente disponibles, y ralentizan la replicación del virus, lo que en ocasiones logra su total eliminación. Los niños nacidos de madres con hepatitis B también deben vacunarse a las 12 horas de nacer, ya que esto puede prevenir una infección que muy probablemente degeneraría en hepatitis B crónica.

HEPATITIS C

Transmisión: La hepatitis C se transmite principalmente por el contacto directo entre sangres. En raros casos puede transmitirse a través de ciertas prácticas sexuales y durante el alumbramiento.

Prevención: No existe vacuna para la hepatitis C. Por este motivo, es necesario reducir el riesgo de exposición, evitando compartir jeringuillas y otros elementos tales como cepillos de dientes, cuchillas o tijeras de uñas con una persona infectada. También es una buena medida evitar hacerse tatuajes o piercings en estudios sin licencia.

Tratamiento: El tratamiento de la hepatitis C crónica está enfocado a erradicar el virus. A menudo incluye una combinación de interferón pegilado y ribavirín, y hay un creciente uso de potentes medicinas directas antivirales, con y sin interferón. La gente con diferentes genotipos responde de forma distinta al tratamiento, algunos con más éxito que otros 

HEPATITIS D

Transmisión: La hepatitis D se contagia mediante el contacto con sangre infectada.

Prevención: La hepatitis D solo se encuentra en personas que ya están infectadas con el virus de la hepatitis B. La gente que todavía no esté infectada de hepatitis B, debe vacunarse contra ella. Para reducir la exposición, evite compartir agujas y otros elementos, tales como cepillos de dientes, cuchillas o tijeras de uñas con una persona infectada. También es una buena medida evitar hacerse tatuajes o piercings en estudios sin licencia.

Tratamiento: Las condiciones pueden mejorar con la administración de interferón alfa; sin embargo, no existe una terapia antiviral efectiva disponible contra la hepatitis D.

HEPATITIS E

Transmisión: La hepatitis E se contagia generalmente comiendo alimentos o bebiendo agua contaminados por las heces de una persona infectada. También puede contagiarse comiendo marisco crudo que provenga de aguas contaminadas por vertidos de aguas residuales.

Prevención: Actualmente existe una vacuna para prevenir la hepatitis E, pero no está disponible a nivel mundial. También puede reducir el riesgo de exposición practicando una buena higiene y limpieza, y evitando ingerir agua que provenga de fuentes potencialmente peligrosas.

Tratamiento: No existe tratamiento para la hepatitis E. Sin embargo, por lo general, se autolimita a sí misma